HILL STREET BLUES. CAPÍTULO 3: La Politica, como siempre...


Emitido el 22 de Enero de 1981 

La comisaría continúa inmersa en los preparativos para la posible visita del presidente al distrito de Hill Street. Lo que para los políticos supone una oportunidad de imagen, para los policías representa un problema de seguridad enorme. La tensión entre bandas juveniles de la zona aumenta y cualquier incidente podría convertirse en un desastre público.  El capitán Frank Furillo intenta mantener la situación bajo control mientras recibe presiones desde todos los niveles de la administración.

La principal trama del episodio gira alrededor de los enfrentamientos entre pandillas rivales. Los líderes de varias bandas comienzan a mostrar hostilidad mutua y la policía teme que estalle una guerra abierta en las calles precisamente cuando la ciudad se prepara para recibir al presidente. Furillo opta por una solución poco convencional: intenta negociar una tregua temporal. Las reuniones son tensas porque ninguno de los líderes quiere parecer débil ante sus rivales. Aun así, Furillo consigue arrancar un acuerdo frágil cuyo éxito depende de que todos respeten su palabra. 

Aunque ambos han sobrevivo al tiroteo, las consecuencias siguen muy presentes para Bobby Hill y Andy Renko, que intentan reincorporarse a la normalidad, pero el trauma sufrido continúa afectando a su relación profesional. La experiencia cercana a la muerte provoca tensiones entre ellos. En algunos momentos reaccionan de forma distinta ante situaciones de peligro y aparecen desacuerdos que antes no existían. 

Por otra parte, durante una investigación relacionada con corrupción policial, J.D.LaRue recibe dinero procedente de un agente corrupto, Ralph Macafee (Dan Macafee). Inicialmente parece una situación ambigua, pero pronto se vuelve mucho más grave. Cuando intenta corregir el error y devolver el dinero, descubre que ha quedado atrapado en una trampa. Todo apunta a que alguien pretende convertirlo en el cabeza de turco perfecto para un caso de soborno. LaRue comprende que puede perder su carrera y posiblemente enfrentarse a cargos criminales.

El Detective Neal Washington se convierte en uno de los pocos compañeros que creen sinceramente en la inocencia de LaRue. Washington intenta averiguar quién está manipulando la situación y por qué. La investigación avanza lentamente porque las pruebas aparentes señalan precisamente a LaRue. Esto introduce uno de los temas recurrentes de la serie: incluso los policías honestos pueden convertirse en sospechosos cuando el sistema decide señalar a alguien. 

Mientras gestiona crisis callejeras y conflictos internos, Furillo continúa lidiando con su complicada vida privada. Su exesposa, Fay, sigue causándole problemas legales y económicos, siendo detenida por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero Furillo la saca de la cárcel con la condición de que hablen sobre un acuerdo de pensión alimenticia con el que ambos puedan vivir.

 . Al mismo tiempo, su relación con Joyce Davenport continúa desarrollándose con enormes dificultades. Las exigencias del trabajo hacen casi imposible que ambos puedan disfrutar de una relación normal. 

Algo más ligero es lo que le pasa a Mick Belker, cuya madre intenta organizarle una cita a ciegas.

Conforme avanza el episodio, las sospechas sobre LaRue aumentan; los superiores empiezan a tomar el caso muy en serio. La posibilidad de corrupción dentro de la propia policía amenaza con convertirse en un escándalo público. LaRue intenta demostrar que está siendo utilizado por policías corruptos, pero carece de pruebas concluyentes. Cada intento de defenderse parece empeorar su situación. 

Curiosidades del episodio

Muchos historiadores de la televisión consideran la historia de LaRue uno de los primeros ejemplos de una trama policial serializada que se desarrolla durante varios episodios consecutivos en horario de máxima audiencia. A diferencia de la mayoría de series policiales de la época, las heridas y secuelas de Hill y Renko siguen afectando a los personajes semanas después del tiroteo inicial. Además la investigación por soborno que comienza aquí se extenderá a varios episodios posteriores, convirtiéndose en una de las primeras historias largas de la serie. El siguiente capítulo, "Can World War III Be an Attitude?", desarrolla directamente las consecuencias de estas acusaciones.

La combinación de varias historias simultáneas, conflictos personales, política local, corrupción interna y violencia callejera es una de las razones por las que la serie sigue siendo considerada una influencia directa de dramas posteriores. 


 

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