THE GREATEST AMERICAN HERO

 


Estreno 18 de marzo 1981 


The Greatest American Hero se estrenó en Estados Unidos el 18 de marzo de 1981 en la cadena ABC. La serie permaneció en antena hasta el 3 de febrero de 1983, con 45 episodios emitidos (además de un piloto posterior no vendido que acabaría distribuyéndose junto a la serie en sindicación). 


A finales de 1980, el prolífico productor y guionista Stephen J. Cannell buscaba crear una serie de superhéroes diferente a todo lo que había visto la televisión estadounidense. En lugar del típico héroe perfecto, imaginó a un profesor de instituto completamente corriente que recibía un traje extraterrestre capaz de otorgarle poderes extraordinarios… pero cometía un error fatal: perdía el manual de instrucciones. Ese detalle definía toda la serie.

Ralph podía volar, hacerse invisible, atravesar objetos, poseía super fuerza, resistir a las balas ...pero nunca sabía exactamente cómo controlar cada habilidad.

Cannell quería que el humor surgiera precisamente de esos fallos, no de una parodia del género de superhéroes. Era una mezcla muy poco habitual entre ciencia ficción, comedia, acción y drama policial ABC quedó tan satisfecha con las primeras imágenes del piloto que encargó la serie incluso antes de su emisión. 

La elección del reparto fue bastante más meditada de lo que parece. Stephen J. Cannell tenía muy claro que la serie no podía funcionar con un héroe tradicional. Si el protagonista parecía un Superman seguro de sí mismo, el chiste principal de la serie desaparecía. 


Para el papel de Ralph Hinkley, el director de casting Reuben Cannon vio a numerosos actores jóvenes. Cannell explicó años después que buscaba a alguien con un aire "normal", incluso algo torpe, pero que al mismo tiempo resultara simpático y transmitiera honestidad.  William Katt reunía exactamente esas cualidades. Además, ya había demostrado que podía interpretar personajes muy cercanos al público en películas como Carrie (1976), donde hacía de Tommy Ross, Big Wednesday (1978), de John Milius o Butch and Sundance: The Early Days (1979), donde interpretó al joven Sundance Kid.  Cannell contó que, desde el momento en que Katt hizo la prueba, tuvo la sensación de que había encontrado a "su Ralph". No era el actor más atlético ni el más espectacular, precisamente lo contrario de lo que buscaban para un superhéroe. Su aspecto desgarbado y su facilidad para la comedia física hacían creíbles las constantes caídas y aterrizajes desastrosos del personaje. 

El papel del agente del FBI Bill Maxwell necesitaba un actor con mucha autoridad, Robert Culp ya era una estrella gracias a la serie I Spy y aportaba un enorme prestigio a la producción. Según recordó él mismo, aceptó el proyecto porque el guion le pareció muy original y porque le divertía la idea de interpretar al personaje serio que tenía que trabajar con un "superhéroe incompetente". Curiosamente, Culp no se limitó a actuar, además reescribió diálogos; colaboró con Stephen J. Cannell en aspectos de los guiones y dirigió varios episodios de la serie. Su influencia creativa fue mucho mayor de la que el público conocía en aquella época. 

El personaje de Pam Davidson podía haber quedado reducido al papel de "la novia del héroe", pero los productores querían una actriz que transmitiera inteligencia e independencia. Connie Sellecca, que procedía del mundo del modelaje y empezaba a hacerse un nombre como actriz, impresionó en las pruebas por la naturalidad con la que interactuaba tanto con Katt como con Culp. Esa química fue uno de los factores decisivos para contratarla. 


Lo interesante es que la serie no se eligió únicamente por el aspecto individual de cada actor. En las pruebas se valoró especialmente cómo funcionaban juntos; Katt aportaba ingenuidad, Culp aportaba experiencia y autoridad y Sellecca equilibraba a ambos con un personaje inteligente y práctico. Stephen J. Cannell comentó en entrevistas que, una vez vio a los tres compartiendo escena, comprendió que había encontrado el tono de la serie. A partir de ese momento apenas hubo dudas sobre el reparto protagonista. 

El episodio piloto se emitió el 18 de marzo de 1981. La audiencia fue excelente, gran parte del éxito inicial vino de tres elementos: el carisma de William Katt, su química con Robert Culp y la canción principal. El tema "Believe It or Not", compuesto por Mike Post y Stephen Geyer e interpretado por Joey Scarbury, se convirtió en un éxito enorme, que llegó al n.º 2 del Billboard Hot 100, algo muy poco habitual para una canción procedente de una serie de televisión. 


Apenas doce días después del estreno ocurrió un hecho que afectó directamente a la serie. El 30 de marzo de 1981 el presidente Ronald Reagan sufrió un atentado, el autor era John Hinckley Jr.

El apellido del protagonista era precisamente Ralph Hinkley. La coincidencia provocó una gran incomodidad en ABC y durante varios episodios comenzaron a llamarlo Ralph Hanley o Mr. H para evitar asociaciones negativas con el atentado. Con el paso de los meses el asunto perdió importancia y el personaje recuperó su apellido original. 

Mientras la serie triunfaba, Warner Bros., propietaria de DC Comics, presentó una demanda, su argumento era que el protagonista era un hombre con capa que vuela y posee super fuerza y que recordaba demasiado a Superman. El juez permitió que el piloto se emitiera y el litigio continuó durante bastante tiempo. Finalmente la serie siguió adelante sin modificaciones importantes. 

El comienzo: un profesor corriente recibe una misión extraordinaria

La historia comienza con Ralph Hinkley, un profesor de instituto especializado en alumnos conflictivos. Aunque está divorciado, mantiene una buena relación con su hijo Kevin y sale con la abogada Pam Davidson. Durante una excursión escolar por el desierto ocurre un hecho inexplicable. Ralph se cruza con el agente del FBI Bill Maxwell, que investiga un caso en la zona. En ese momento ambos son interceptados por una nave extraterrestre. Los alienígenas les explican que la humanidad atraviesa una etapa peligrosa y necesita ayuda. Han observado a Ralph y consideran que posee la honestidad necesaria para convertirse en su representante en la Tierra. Le entregan un traje rojo con capa capaz de conceder extraordinarios poderes. Bill será su colaborador humano, pero todo sale mal casi inmediatamente. Mientras regresan del encuentro, Ralph pierde el manual de instrucciones del traje en mitad del desierto y ese simple accidente marcará toda la serie. 

Los primeros meses: aprender a ser un héroe... a golpes

Al principio Ralph ni siquiera consigue despegar correctamente. Cuando intenta volar atraviesa ventanas; se estrella contra árboles; aterriza sobre coches y acaba cubierto de heridas.

Bill Maxwell, mucho más pragmático, insiste en que el traje debe utilizarse para resolver los casos del FBI, pero Ralph, por el contrario, no quiere convertirse en un vigilante ni en un arma del Gobierno. Solo acepta intervenir cuando cree que realmente puede ayudar a alguien. Este conflicto moral entre ambos personajes se convierte en uno de los pilares de la serie. 

Descubriendo los poderes

Como no tiene el manual, Ralph debe averiguar por ensayo y error qué puede hacer el traje. Con el tiempo descubre que puede volar; detener balas; levantar enormes pesos; hacerse invisible; atravesar algunos objetos; moverse a velocidades increíbles; desarrollar capacidades psíquicas en determinadas circunstancias. Lo curioso es que algunos poderes aparecen solo en episodios concretos porque Ralph nunca llega a comprender completamente cómo funciona el traje. Incluso los extraterrestres apenas vuelven para darle explicaciones. 

La relación entre Ralph y Bill

Al comienzo apenas se soportan. Bill Maxwell es un veterano agente del FBI, muy seguro de sí mismo y convencido de que la disciplina lo resuelve todo y Ralph representa exactamente lo contrario: improvisa; duda constantemente; se deja llevar por la intuición y suele desobedecer las órdenes. Con el paso de los episodios ambos desarrollan una amistad muy sólida. Bill acaba convirtiéndose en una especie de entrenador del superhéroe, mientras Ralph logra que el agente sea algo más humano y comprensivo. Es, probablemente, la evolución más importante de toda la serie.

Pam Davidson deja de ser una simple acompañante

En los primeros capítulos Pam parece cumplir únicamente el papel de novia del protagonista, sin embargo, muy pronto participa activamente en las investigaciones. Como abogada consigue información legal; ayuda a resolver conspiraciones; protege a testigos y sirve de apoyo emocional a Ralph. También es quien mejor comprende los problemas que supone llevar una doble vida. A diferencia de otros personajes, conoce desde el principio el secreto del traje y participa en casi todas las aventuras importantes. 

Primera temporada (1981)

La primera temporada presentó a los tres protagonistas, cuyo equilibrio era el principal motor de la serie.  Aunque la publicidad insistía en mostrar a Ralph estrellándose contra edificios al aprender a volar, muchos críticos destacaron que el verdadero atractivo estaba en la relación entre los protagonistas.

La primera temporada fue emitida de marzo-mayo de 1981y  es probablemente la más apreciada por los aficionados porque fue la etapa en la que Stephen J. Cannell tuvo mayor libertad creativa antes de que la cadena ABC pidiera un enfoque más orientado a la acción. 

La serie fue encargada por ABC como sustituta de mitad de temporada incluso antes de conocer la reacción del público, después de que la red quedara satisfecha viendo el piloto. La cadena confiaba tanto en ella que  lanzaron una enorme campaña promocional en prácticamente toda la programación de la cadena. El piloto obtuvo unas cifras de audiencia extraordinarias para la época.

Una de las curiosidades más sorprendentes es que la tensión entre Ralph y Bill durante los primeros episodios no era completamente interpretada. William Katt contó años después que él y Robert Culp tuvieron dificultades para entenderse al inicio del rodaje. Sus personalidades eran muy distintas, pero esa fricción acabó beneficiando a la serie porque reflejaba perfectamente la relación entre sus personajes. Con el tiempo se hicieron grandes amigos.


Segunda temporada (1981-1982) Ralph madura como héroe

ABC renovó rápidamente la serie. Los guionistas comenzaron a explorar historias más variadas. 

Conforme avanza la serie, las investigaciones dejan de centrarse únicamente en delincuentes comunes. Ralph y Bill terminan enfrentándose a espías soviéticos; organizaciones terroristas; mafias internacionales; científicos corruptos; sectas; asesinos profesionales; experimentos secretos del Gobierno o fenómenos aparentemente sobrenaturales. En algunos episodios incluso reaparecen los misteriosos extraterrestres para comprobar cómo está utilizando Ralph el traje. Aun así, nunca explican quiénes son realmente ni cuál es su auténtico plan para la humanidad, uno de los grandes misterios que la serie dejó abiertos.

También se desarrolló mucho más la amistad entre Ralph y Bill Maxwell. Robert Culp tuvo cada vez más peso creativo e incluso dirigió algunos episodios. Durante la segunda temporada ya no es el hombre torpe del piloto. Sigue teniendo accidentes, pero domina bastante mejor el traje. Empieza a confiar más en sí mismo y toma decisiones sin depender continuamente de Bill. También aprende que no todos los problemas pueden resolverse utilizando la fuerza. Muchos episodios terminan gracias a su capacidad para negociar o comprender a las personas, más que por sus superpoderes. Mientras su faceta como héroe mejora, su vida privada también evoluciona y su relación con Pam se vuelve más seria. Después de varios altibajos y de las dificultades que supone ocultar el secreto del traje, ambos deciden casarse durante la tercera temporada. 

La huelga de guionistas

La temporada quedó seriamente afectada por la huelga de guionistas de 1981. Como ocurrió con muchas producciones estadounidenses, el número de episodios fue inferior al inicialmente previsto. 

Tercera temporada (1982-1983) Los últimos episodios

Durante el tercer año la audiencia comenzó a bajar. ABC modificó varias veces el horario y aquello hizo muy difícil fidelizar al público. La competencia era cada vez mayor y el fenómeno inicial ya se había enfriado. Los episodios intentaron introducir nuevas situaciones y personajes secundarios, pero nunca recuperaron el impulso de 1981.  

En la tercera temporada la estructura apenas cambió, Ralph continúa colaborando con Bill en nuevos casos mientras intenta mantener el equilibrio entre su trabajo como profesor; su matrimonio; su vida familiar y sus responsabilidades como héroe. No existe una gran batalla final ni un villano definitivo.

La serie concluye simplemente con otra aventura, porque los productores confiaban en conseguir una cuarta temporada y nunca escribieron un desenlace específico. La cancelación fue inesperada desde el punto de vista creativo, por lo que varias tramas quedaron abiertas. 

El epílogo de 1986: The Greatest American Heroine

Aunque no llegó a convertirse en serie, el piloto rodado en 1986 funciona como un auténtico epílogo de la historia. 

Han pasado varios años.y la identidad secreta de Ralph se hace pública y acaba convertido en una celebridad nacional. Aparece constantemente en televisión y el traje deja de ser un secreto. Los extraterrestres consideran que esa fama contradice el propósito para el que entregaron sus poderes. Le ordenan que abandone el traje y elija a una persona más discreta y altruista para sustituirlo.

Tras observar a varias candidatas, Ralph escoge a Holly Hathaway, una joven de gran bondad que dedica su tiempo a ayudar a los demás. Bill Maxwell, inicialmente molesto por perder a su compañero, acepta convertirse en el mentor de la nueva heroína.

Así termina definitivamente la historia de Ralph Hinkley: deja de ser el portador del traje por decisión propia, cierra su etapa como superhéroe y pasa el testigo a una nueva generación. El piloto nunca fue aprobado como serie, pero posteriormente se incorporó al paquete de reposiciones y muchos aficionados lo consideran el verdadero final de The Greatest American Hero. 

Actores invitados destacados

Por la serie desfilaron numerosos intérpretes que más tarde alcanzarían mayor fama o ya eran rostros conocidos. Entre ellos Michael Paré (antes de convertirse en protagonista de Eddie and the Cruisers), June Lockhart, John Hart, Richard Herd, G. D. Spradlin, David Paymer, Markie Post o JoBeth Williams. 

Curiosidades

El traje pesaba bastante más de lo que parecía y hacía incómodas muchas escenas de acción.

Buena parte del humor procedía de los accidentes reales durante los ensayos de vuelo, que Cannell decidió incorporar al tono de la serie.

Las escenas de vuelo utilizaban una combinación de cables, grúas, pantallas azules y dobles especialistas; para 1981, sus efectos especiales fueron considerados muy ambiciosos para una producción televisiva.

El éxito de la canción principal llegó a eclipsar a la propia serie en algunos mercados, convirtiéndose en uno de los temas televisivos más reconocibles de los años ochenta.

Durante meses la prensa siguió con interés la demanda de Warner contra la producción, alimentando el debate sobre si el concepto era demasiado parecido al de Superman. 

Cancelación de la serie 

La cancelación no respondió a un único motivo, sino a la combinación de varios factores:

  • Descenso progresivo de audiencia. Tras el fuerte impacto del estreno, los índices de audiencia fueron disminuyendo temporada tras temporada. 
  • Cambios de horario en ABC. La cadena movió la serie en varias ocasiones, dificultando que mantuviera un público fiel. 
  • Competencia creciente. A comienzos de los años ochenta aparecieron nuevas series de acción y comedia que atrajeron parte de su audiencia.
  • Costes de producción. Los efectos especiales y las secuencias de vuelo eran caros para una serie semanal de una hora, lo que hacía más difícil justificar su continuidad con audiencias en descenso.
  • Desgaste creativo. El concepto de "un héroe que no domina sus poderes" era muy original en 1981, pero resultaba complicado renovarlo durante tres temporadas sin repetir situaciones.

A pesar de su corta vida, The Greatest American Hero se convirtió en una serie de culto. Su mezcla de humor, aventura y ciencia ficción, junto con su inolvidable sintonía, influyó en posteriores producciones de superhéroes con protagonistas imperfectos y sigue siendo recordada como una de las propuestas televisivas más originales de la década de 1980.


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