HILL STREET BLUES. CAPÍTULO 11: Vida, Muerte y Eternidad


Emitido el 14 de Marzo de 1981

El episodio comienza con el briefing matinal del sargento Phil Esterhaus. Sin embargo, el ambiente en la comisaría es muy distinto al habitual. La posible promoción de Frank Furillo a comandante sigue siendo el tema de conversación. Entre los agentes se respira incertidumbre; algunos ya dan por hecho que Furillo dejará Hill Street y otros empiezan a buscar apoyos pensando en los cambios que podría haber en la cadena de mando; incluso aparecen pequeños gestos de oportunismo político dentro de la propia comisaría. Furillo intenta mantenerse al margen de todos esos comentarios, aunque resulta evidente que la situación empieza a afectarle.

La investigación sobre la joven prostituta asesinada continúa exactamente donde terminó el episodio anterior. Las nuevas pruebas obtenidas por Renko y Hill llevan a Furillo a una conclusión inquietante, las pistas empiezan a señalar hacia una persona completamente inesperada; un concejal municipal de otro distrito. La implicación política convierte inmediatamente el caso en un asunto extremadamente delicado. Furillo comprende que cualquier paso en falso puede destruir tanto la investigación como su posible ascenso.

Mientras tanto, el teniente Emil Schneider, que había defendido la teoría inicial del caso, se muestra incómodo ante las nuevas evidencias y no reconoce abiertamente sus errores, pero queda claro que la investigación había avanzado demasiado deprisa. A medida que aparecen nuevos testimonios y conexiones, Furillo decide seguir adelante pese a las presiones, es consciente de que investigar a un político influyente puede costarle la promoción, sin embargo, considera que abandonar el caso sería traicionar todo aquello en lo que cree como policía. 

Por otra parte diversos superiores empiezan a insinuar a Furillo que quizá sería conveniente dejar el asunto en manos de otros, no llegan a darle una orden directa simplemente le recuerdan que su candidatura a comandante depende de personas con influencia política, pero Furillo mantiene una actitud firme y prefiere perder el ascenso antes que cerrar los ojos ante un posible asesinato.

Mientras Frank libra su batalla profesional, Fay Furillo vive una experiencia mucho más personal; las llamadas obscenas que comenzó a recibir en el episodio anterior empeoran y el acosador ya no se limita al teléfono, consigue entrar en su vivienda y la casa aparece revuelta. Aunque el intruso apenas roba objetos de valor, el verdadero objetivo parece haber sido intimidarla. Frank llega inmediatamente para comprobar lo sucedido y aunque intenta tranquilizarla, ambos comprenden que la situación ha dejado de ser una simple molestia para convertirse en un auténtico delito. 

Otra de las historias más importantes gira alrededor de Mick Belker. Al distrito ha sido destinado un nuevo agente llamado Carmichael (Dwight Schultz) , que desde el primer momento demuestra una actitud profundamente antisemita. No realiza insultos abiertos delante de todos, pero prefiere lanzar pequeñas provocaciones, comentarios aparentemente inocentes, bromas de muy mal gusto, insinuaciones constantes.Belker intenta contenerse y sus compañeros observan que cada día soporta una nueva humillación.El conflicto va creciendo lentamente. Belker sabe que si responde violentamente confirmará exactamente la imagen que Carmichael pretende provocar, pero finalmente ambos acaban enfrentándose. La tensión acumulada durante todo el episodio estalla en una discusión que obliga a intervenir a otros agentes.

En contraste con las historias dramáticas, J.D. LaRue continúa buscando financiación para su extravagante proyecto de espectáculo teatral, al que denomina un “saloondrama". Va solicitando dinero y apoyo entre compañeros y conocidos y la mayoría escucha sus ideas con incredulidad. LaRue, sin embargo, mantiene un entusiasmo completamente desproporcionado.

Por otra parte el teniente Hunter sigue desarrollando nuevos proyectos tácticos y militares para el departamento. Presenta incluso diseños de vehículos y equipos especiales con un entusiasmo casi infantil, sus compañeros escuchan sus explicaciones con una mezcla de paciencia y resignación.

Durante buena parte del episodio continúa la incertidumbre sobre el puesto de comandante. Varios personajes intentan averiguar qué decisión tomará Frank. Joyce Davenport percibe que la investigación está empezando a afectar seriamente a sus posibilidades y en una conversación íntima, Furillo reconoce que nunca ha deseado un ascenso conseguido a costa de renunciar a sus principios.

Marvin (Marv) Box, el encargado de mantenimiento de la estación, de 32 años, muere repentinamente, sin dejar familiares y provocando mucha reflexión por parte de los demás personajes.

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